Ya tengo seguro de vida en mi empresa. ¿Necesito otro?
El seguro de tu empresa es una prestación: si renuncias, te liquidan o te retiras, se termina. Además, la suma asegurada suele cubrir de unos meses a dos años de sueldo. Uno propio es tuyo, te acompaña aunque cambies de trabajo y lo ajustas a lo que tu familia necesita de verdad.
¿Y si la aseguradora no le paga a mi familia?
Muchas negativas vienen de una solicitud mal llenada: un padecimiento que no se declaró, un beneficiario mal escrito o una póliza que dejó de pagarse. Llenamos la solicitud juntos, la reviso antes de enviarla y acompaño a tu familia en el trámite. Además, si hay un desacuerdo, puedes acudir a la CONDUSEF, que existe para defenderte.
No me sobra dinero. ¿Con cuánto puedo empezar?
Depende de tu meta y de tu presupuesto. Hay planes que se ajustan a montos mensuales accesibles. Haz el check-up financiero: en 3 minutos ves qué atender primero y con eso armamos algo que sí puedas sostener.
¿Cuánto me cobras por la asesoría?
Nada. La plática, el análisis y tu propuesta no tienen costo ni compromiso. Pagas solo la póliza que decidas contratar, al mismo precio que si la contrataras directo con la aseguradora.
¿Con qué aseguradoras trabajas?
GNP para vida, retiro, gastos médicos mayores, casa y mascotas. Quálitas, la líder en autos en México, para tu auto.
¿Puedo ver mi plan antes de decidir?
Sí. Te entrego tu propuesta en una hoja: cuánto pagas, qué recibes y cuándo. La revisas con calma y decides tú.